A
finales del mes de octubre de 1936 las fuerzas sublevadas se aproximan a
Madrid, bajo el
mando del general Varela. El 15 de octubre el Ejercito del Tajo
inició la
ofensiva con el grueso de las fuerzas desde la zona de Toledo, con el
objetivo de
apoderarse de Madrid. El 21 de octubre ocupan Navalcarnero y
pocos días
después Illescas, Griñón, Brunete y Valdemoro. El día 2 de noviembre avanzan
sobre Villaviciosa de Odón, Móstoles, Fuenlabrada y Pinto. En los días
sucesivos alcanzan Alcorcón, Getafe y Leganés, convirtiendo a Villaverde en el
escenario de un combate sin cuartel. Por la carretera de Toledo avanzaba la
columna del teniente coronel Tella, y por la carretera de Andalucía la del
coronel Monasterio.
La Orden de
Operaciones de las tropas nacionales, consistía en atravesar el
Manzanares por
puentes y vados desde la Casa de Campo hasta llegar a
Moncloa y desde
allí llegar al centro de Madrid por la Plaza de España y la
Gran Vía. La
Orden de Operaciones del gobierno de la República ordenaba a
las columnas de
Líster y Bueno contraatacar en las direcciones de Carabanchel
Bajo y
Villaverde, y a la columna de Prada, defender a toda costa el puente de
Princesa. Tan a
las puertas de Madrid llegaron a estar las tropas franquistas que Dolores
Ibarruri utilizó el ingenioso e histórico lema “No Pasarán” para arengara los
suyos.
El 13 de
noviembre de 1936, el bando sublevado colocó su primer pie en la
ribera del
Manzanares, entre el puente de los Franceses y el Hipódromo, y el 15de
noviembre llegaron a la Ciudad Universitaria. El general Franco renuncia al
ataque frontal en Madrid el día 23 de noviembre y estudia otras posibilidades
estabilizando,
tras su avance, el frente en Usera-Villaverde. Así quedó establecido el frente
de Madrid que se mantuvo prácticamente invariable marcando una complicada
guerra de posiciones en la que Villaverde era inexcusable limite de ellas.
Durante la guerra
civil, Villaverde fue prácticamente destruido por lo que la
Junta de
Reconstrucción de Madrid, dependiente de la Dirección General de
Regiones
Devastadas, se encargó de su reconstrucción. La iglesia de San
117 Andrés, con
un magnífico artesonado en el techo desapareció en la guerra civil al ser la
zona línea de frente. Fue reconstruida en la posguerra. En los años inmediatos
a la guerra civil, Villaverde fue reconstruido en su totalidad porque, como se
ha dicho, fue destruido por haber sido línea de frente.14
SITUACIÓN PREVIA
A LA ANEXIÓN Los expedientes de Villaverde15 conservados en el Archivo de Villa
de Madrid proporcionan una idea precisa de los daños producidos en algunas
industrias a causa de la guerra y de las labores de reconstrucción que precisaron
algunas industrias para reiniciar su actividad. Un ejemplo ilustrativo lo
encontramos en la documentación aportada al Ayuntamiento de Villaverde el día
13 de junio de 1940 por la dirección de la factoría Nueva Cerámica María Paz.
En dicha documentación, su director comercial, D. Juan Gómez solicita la
construcción de nuevas instalaciones en sustitución de las que quedaron por
haber servido de vanguardia al Ejército Nacional. Agrega además que las mismas fueron
saqueadas y destrozadas por el Ejército Rojo y más de dos años después de estar
bajo la línea de fuego lo que resta de ello es antieconómico.
A partir de la
década de los cuarenta, Villaverde pasa a ser de un pueblo rural
a villa
industrial con la instalación de numerosas fábricas que transformaron las
tierras de
cultivo, por lo que se convierte en el distrito más industrial de Madrid.
El índice de
concentración industrial de esta zona es tres veces superior al del
resto de Madrid.
Y crecieron más los pueblos de su término que el propio casco.
Además,
Villaverde experimentó un gran cambio con la creación de colonias
nuevas en sus
alrededores.
El 6 de
septiembre de 1944 se bendice la iglesia parroquial reconstruida de
San Andrés,
dotándola del aspecto que presenta en la actualidad. Cabe recalcar que es el
edificio más antiguo de Villaverde y que quedó seriamente dañado en la guerra
civil. La fachada principal perdió el frontón curvilíneo. Tal y como registra
Santos Yubero16, el obispo de Madrid-Alcalá presidió la ceremonia a laque
acudieron los jerarcas del nuevo Régimen.